El Museo, un campo de cultivo para todos.

Un Museo es un contenedor de cultura, y la cultura puede tener muchos significados. En el sentido antropológico, la cultura representa una manera de vivir compartida, y en el sentido biológico, en vez de cultura, se emplea su sinónimo cultivo. En el Alma Mater Museum pensamos que un museo, al igual que la sociedad a la que pertenece, ha de favorecer un estilo de vida compartido, que otorgue una sensación de pertenencia y de comunidad, y constituya un medio de cultivo, en este caso, para el crecimiento y reconstrucción personal.

Por este motivo, hoy os vamos a acercar el trabajo que estamos desarrollando conjuntamente con Proyecto Hombre, y que enmarcamos dentro del proyecto Resiliarte. El pasado mes de abril os acercamos a esta realidad  que está permitiendo convertirnos de una manera más eficiente en un Museo Inclusivo. Consideramos que un museo ha de ser un lugar para todos, en el que se pueda democratizar la cultura y emplearla, a su vez, como un ingrediente clave para el proceso terapéutico de usuarios con diferentes necesidades. Esta voluntad genera un proceso que requiere un trabajo interdisciplinar y la experiencia de aquellas entidades cuyo bagaje y formación, pueden aportar luz y enriquecer esta experiencia. Por eso es un privilegio poder contar con la colaboración de Proyecto Hombre.

 

 

Reunión-campo de cultivo, en el CT de Proyecto Hombre, con Pablo, Juan Pablo y Carmen, terapeutas de Proyecto Hombre, y Pilar, técnico del Alma Mater Musuem.Para aquellos que no lo conozcáis, Proyecto Hombre es parte del programa educativo terapéutico de la Fundación Centro Solidario de Zaragoza (C.S.Z.), constituida en 1985 de la mano de la archidiócesis de Zaragoza. Su objetivo principal es la rehabilitación y reinserción de toxicómanos/as. Dentro de su equipo hay terapeutas y educadores con un contacto directo con personas que por circunstancias diversas han visto su vida truncada. Y es con esas personas y con la colaboración del equipo de Proyecto Hombre, con quienes vamos a empezar una serie de actividades este mes de noviembre.

En las imágenes que compartimos con vosotros hoy, os enseñamos dos campos de cultivo, aunque de diferente naturaleza. En la primera, una de las reuniones en las que los conocimientos de los terapeutas y educadores de Proyecto Hombre se ven complementados con las nociones de historia, arte y dinámicas de grupos en el Museo, con parte de nuestro equipo de técnicos.

 

Huerto del C.T. de Proyecto Hombre.Huerto del C.T. de Proyecto Hombre.

En la segunda imagen, una panorámica del huerto que tienen en el Centro Terapéutico de Proyecto Hombre, que trabajan los propios usuarios del mismo y que nos recuerdan una nota curiosa de la historia, trasladándonos al siglo XV. En aquel entonces, concretamente en 1410, el rey Martín el Humano fundó el Hospital de los Pobres Inocentes, en Valencia, considerado como el primer hospital psiquiátrico del mundo. Dentro de los cuidados que dedicaban a los enfermos mentales estaba el trato correcto hacia ellos, así como protegerles del frío, del hambre y de los malos tratos. El tratamiento giraba en torno a la terapia ocupacional: los varones en la huerta y las mujeres tejiendo. En este caso, esta diferencia de género ha desaparecido y no se usa para dementes, sino para los usuarios del centro Terapéutico, pero no deja de ser curiosos cómo este recurso terapéutico ha perdurado más de 500 años.

En Zaragoza, pocos años después, se creó una institución similar: el Hospital de Gracia, que se mantuvo en plena actividad hasta 1808 y fue el líder del movimiento reformista psiquiátrico que se irradia por Europa a finales del siglo XVIII y principios del XIX.

 



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